
Durante muchos años he estado interesado en una pregunta bastante sencilla:
¿Cómo podemos vivir de una forma más saludable, consciente y coherente con lo que somos?
Creo que, en el fondo, buena parte de mi camino ha girado alrededor de esa pregunta.
Primero llegaron los estudios, el trabajo, el máster, los proyectos…
Y después llegaron otras preguntas.
¿Qué sentido tiene todo esto?
¿Cómo quiero vivir?
¿Qué relación quiero tener con mi cuerpo, con la naturaleza, con las personas que quiero?
¿Qué cosas de nuestra forma de vivir hemos dado por normales sin detenernos demasiado a observarlas?
Ese camino me llevó por la terapia corporal integrativa, la meditación, el yoga, la naturaleza, las culturas regenerativas, el diseño de espacios, el descanso…
Y en los últimos años también hacia algo que cada vez me interesaba más:
el entorno en el que vivimos.
Nuestras casas.
Los dispositivos que utilizamos y la tecnología.
La iluminación y el descanso.
Los hábitos…
Y, por supuesto, el entorno electromagnético.
Durante este tiempo he aprendido, investigado, experimentado y acompañado a personas que tenían muchas de estas mismas preguntas.
Y me he encontrado una y otra vez con algo que me parece importante.
Hay personas que están realmente preocupadas por su entorno.
Personas que han leído muchísimo.
Que han comprado productos de protección electromagnética.
Que han cambiado hábitos.
Que quizás han medido su entorno.
Que han preguntado a unos y a otros.
Que intentan cuidar su casa y a su familia.
Pero que, después de todo eso, siguen teniendo una sensación parecida:
“Vale… ¿y ahora qué hago?”
¿Qué debería priorizar?
¿Dónde tiene sentido actuar primero?
¿Necesito realmente comprar esto?
¿Tiene sentido medir?
¿Qué hago con toda la información que encuentro?
¿Estoy haciendo demasiado?
¿Estoy haciendo demasiado poco?
Y creo que aquí hay una necesidad que va más allá de tener más información.
Necesitamos criterio.
Porque cuando empiezas a investigar un tema complejo es muy fácil entrar en un círculo de información.
Una recomendación lleva a otra.
Un producto lleva a otro.
Una preocupación abre diez preguntas nuevas.
Y llega un momento en el que, paradójicamente, cuanto más sabes, menos claro tienes qué hacer.
A mí me interesa otro camino.
No se trata de hacer más cosas.
Se trata de comprender tu situación, observar tu entorno, ordenar las variables y decidir qué tiene sentido hacer en tu caso.
Por eso estoy dando una nueva forma a todo este trabajo.
Habitar con Criterio
Estoy creando un acompañamiento personalizado para personas que están preocupadas por el entorno electromagnético de su hogar y que ya han investigado, probado cosas o comprado diferentes soluciones, pero siguen sin tener claro qué priorizar.
Un proceso para mirar juntos tu situación.
Tu vivienda.
Tus hábitos.
Aquello que te preocupa.
La información que ya tienes.
Y, cuando sea pertinente, las mediciones y herramientas que puedan ayudarnos a tomar mejores decisiones.
Pero sobre todo para poner orden.
Qué merece atención.
Qué puede esperar.
Qué no necesitas hacer ahora.
Qué puedes observar.
Qué puedes cambiar.
Y qué decisiones puedes aprender a tomar tú mismo a partir de ahora.
Porque no quiero que dependas eternamente de alguien que te diga qué hacer.
Me gustaría que, al terminar el proceso, tengas más criterio para comprender tu propio entorno y tomar decisiones con mayor autonomía y tranquilidad.
Y esto también es parte de mi propia manera de entender la salud.
No somos solamente un cuerpo.
Tampoco somos solamente nuestra casa.
Somos una combinación de cuerpo, hábitos, emociones, relaciones, tecnología, cultura, naturaleza y entorno.
Y quizá cuidar nuestra salud tenga mucho que ver con volver a mirar todas esas relaciones.
Sin miedo.
Sin obsesión.
Sin necesidad de tenerlo todo controlado.
Con presencia.
Con curiosidad.
Y con criterio.
¿Te encuentras en este punto?
Quizá llevas tiempo investigando sobre el entorno electromagnético de tu casa.
Quizá ya has hecho algunas cosas.
Quizá incluso has comprado soluciones.
Pero todavía tienes dudas.
Y quizá lo que necesitas ahora no es otra recomendación de Instagram.
Quizá necesitas sentarte con alguien, mirar tu caso concreto y ordenar todo ese ruido.
Estoy empezando a acompañar a algunas personas en este proceso de forma individual durante las próximas semanas.
Es una primera etapa.
Quiero hacerlo cerca, escuchar mucho y seguir aprendiendo también de cada persona que acompañe.
Si sientes que esto tiene algo que ver contigo, cuéntame tu caso.
He preparado un pequeño formulario para que puedas explicarme brevemente dónde estás, qué has hecho hasta ahora y qué es lo que más te preocupa.
Después podemos hablar tranquilamente y valorar juntos si tiene sentido que te acompañe.
Sin compromiso.
Solo una conversación para ver si hay un camino que tenga sentido para los dos.
Y si ahora mismo no es tu momento, pero conoces a alguien que lleva meses dándole vueltas a estas mismas preguntas, quizá puedas compartirle esta página.
Seguimos caminando.
Ignacio Gallego de Lerma

