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En la dicha presente cabe todo dolor pasado

Yin-Yang de Hombre y Mujer. Dolor pasado y dicha presente

La semana pasada leía a Merce Roura en su post ‘Mala memoria’ y una imagen se me quedo grabada, la de una madre que coge a su hijo por primera vez tras su parto, con un amor sin limites que abraza todo dolor pasado. En palabras suyas:

“Como las madres que cuando miran a sus hijos no recuerdan el dolor del parto o la gran espera hasta poder adoptarlos sino la felicidad de tomarlos en sus brazos por primera vez y quererlos sin límites…”

Y como me pasa con muchas experiencias poderosas vividas por otras personas, me apetece explorar su verdad en mi propia existencia. La grandeza de otros resuena en mi vida y me inspira. Como en el caso de Nelson Mandela que transformo su mundo gracias al conflicto inmenso que vivió. Siguiendo sus estelas, siento ahora algunos de mis momentos de superación personal, y en todos ellos veo un hilo conductor, que es una fuerza inmensa que surge desde el dolor y el conflicto que vivi con anterioridad al cambio:

Recuerdo esta ruptura sentimental que me impulso a limpiar lo que no funcionaba en mi y que fue el germen de todo mi proceso personal. Revivo ahora este despido precipitado que me lleno de impulso para terminar el proyecto y a motivar al grupo en menos de 15 días. Sonrío ahora a los muchos infiernos en psicoterapia que se transmutaron en el cielo del autodescubrimiento y mi apertura hacia los demás.

Afrontar el dolor, huir del dolor y ser conscientes de la huida del dolor
Entro al dolor pasado - Mariluz Lopez
Poesía e imagen de Mariluz Lopez Fernandez – Licencia CC-BY-NC-SA

También recuerdo muchos momentos cotidianos de no enfrentar mi dolor ante una situación, huir de él y caer en este sufrimiento tan común de estar atrapado sin salida.

¡Pero es que la salida pasa por el propio dolor! Pasa por sentir el dolor y dejar que este nos movilice hacia donde necesitemos. Puede que nos lleve a una tristeza infinita, o a despertar una fuerza sobrehumana, o a vivir nuestra compasión más profunda. ¿Quién sabe? El propio dolor genuino nos arrastra hacia la resolución de cualquier guerra interna, si estamos dispuestos a dejarnos arrastrar.

Y si no estamos dispuestos a mirar a la cara al dolor y sumergirnos en él, no pasa nada, somos humanos. El dolor nos asusta y mucho. A mi particularmente. Todos somos expertos en huir de él. Pero al menos podemos ser cada día más conscientes de como huimos de él. Y sobre todo no autoengañarnos diciendo que nos duele, cuando en realidad estamos con la mascara de ser víctimas injustas del mundo.

Todo conflicto personal e incluso nuestras propias huidas del dolor son una gran oportunidad. Son momentos sagrados, ya que nos abren una puerta para traspasar lo que nos pasa e ir más allá. De esto conversaba con Ricard Lloria en su post ‘7 cosas a tener en cuenta cuando nos sentimos desanimados y derrotados’. Y esto es algo que se repite con frecuencia en nuestras vidas ¿Verdad?

Y si las vivimos así, todas las caídas son caídas victoriosas. Crisis personales, procrastinaciones o días sin inspiración que encierran en si mismos el amor de una posible metamorfosis. Los días que no cambiemos, no pasa nada. Y los días que afrontemos lo que pasa y cambiemos, ¡Genial! ¡Disfrutemos del regalo que nos hemos dado!

Amor sin limites que acoge todo dolor pasado

Tendemos a ver la vida en dualidades del tipo bueno y malo. Dolor y placer. Crisis y éxito. Aunque la realidad estas etiquetas son una invención cotidiana de nuestras mentes. Con frecuencia lo que llamamos negativo es lo que facilita que después tengamos algo que llamamos positivo.

Abriese a lo no-dual es un cambio de perspectivas que transforma la vida. Empezamos a dejar de huir de las cosas, y vemos como todo esta integrado ya el mismo proceso de existir. La guerra es parte de la paz, y la paz parte de la guerra. Es un yin-yang. Nos damos cuenta de la unidad que habita en la diversidad de formas, emociones o realidades. El dolor esta intrínsecamente unido al amor y la dicha. Y esto nos abre a un mundo sin límites que acoge lo limitado.

¡Cuándo mi presente esta pleno de amor, el dolor de la vida deja de ser limitante para ser un regalo! En estos momentos transcendemos el sufrimiento y el dolor, no porque lo neguemos, sino porque ahora son parte de un presente poderoso y abierto a la felicidad. Como ocurre con una madre entregada dando a luz a su hermoso bebe.

Seguro que lo has experimentado alguna vez. Cuando estamos en estado de presencia. Vivos y plenos. Todo tiene sentido. El dolor pasado es parte de nuestro proceso. Gracias a él, podemos descansar en la aventura humana que somos.

¡Qué tengas una intensa semana! Ya sea de una forma u otra, estoy seguro de que dentro de ti hay mucha vida superándose a si misma con ayuda de tus propios retos humanos. Deja algún comentario si te surge alguna cosa, y nos vemos en las redes o en la vida. ¡Juntos, en un mismo camino diverso!

Credito de la imagen superior: Egg de Mollie Bryan, con licencia CC-BY-NC-SA

Actualización: Mi pareja Mariluz Lopez Fernandez ¡¡toda una artista!! nos regala la preciosa lamina (con poesía y dibujo), y la compartimos con la misma licencia CC-BY-NC-SA

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8 comentarios en “En la dicha presente cabe todo dolor pasado”

  1. Muchas gracias por mencionarme Nacho, y me alegra ser fruto de intercambio de ideas y pensamientos por no decir también sentimientos.

    Un abrazo y mil gracias por este regalo sorpresa de esta mañana.

    Ricard

  2. Me ha encantado Nacho!
    Afrontar el dolor, destilarlo y salir reforzados de él.
    También MuyFAN de las menciones que has hecho, me encantan Ricard, Mercé y el GRAN Mandela.
    Gracias por regalarnos post como este.
    Abrazo!
    Inés

  3. “Pasa por sentir el dolor y dejar que este nos movilice hacia donde necesitemos”. Esta frase me hizo mucho sentido hoy, gracias.

  4. Dariceli Marian

    No se como llegue aquí pero estoy fascinada y muy agradecida con la vida y con Dios que cada vez me sorprende más , hoy tuve un día genial y en oración le pedí que quería sentir su presencia , y él está presente en cada una de vuestras palabras , gracias infinitas se que algún les conoceré gracias InterSer y wao como dicen en España aun flipando saludos desde Venezuela

    1. Muchas gracias por tus palabras Dariceli y por compartirnos tu experiencia. Me alegro que sientas la presencia divina en este texto que surgió inspirado.

      Desde este pequeño espacio para el desarrollo integral de la persona en España, te mando un abrazo muy grande!!!

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