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Aprender de la dificultad de la vida… una gran oportunidad

Aprender de la dificultad

Mi vida es dificultad. Por más que intente que todo me parezca un paraíso en la tierra, el infierno se hace presente. Por más que me esfuerce por verlo todo de color de rosas, la frialdad grisácea me salta a la garganta. Por más que quiera ser siempre positivo, la realidad cambiante y la confusión se adueñan de muchos de mis días. ¿Será posible aprender de la dificultad?

Continuamente llego a mis limites. Me rozo con ellos. Me enfango en su lodo. La realidad es sufriente. Mi mente se obsesiona, lucha, busca soluciones sin fin. Y sin darme cuenta vuelvo a girar en la rueda del hámster de mis hábitos y adiciones.

Soy humano y camino en los valles del conflicto. Mis mayores batallas se juegan dentro de mi, en espacios llenos de voces mendigas y pensamientos indignos. Atrapado en el campo de concentración de los seres encogidos.

¿¡Vaya mierda!?… y ¡¡Vaya oportunidad para aprender de la dificultad!!

¡La puñetera dificultad duele! Es normal que quiera eliminarla y llegar a estos mundos ideales que me invento. Es normal que reniegue de toda esta parte de la película de mi vida. Es normal que desee que venga alguien de fuera, un político, un padre, un dios, que me resuelva todos mis conflictos. Es normal que quiera ser un niño que se esconde de lo que no funciona. Pero la dificultad sigue aquí… y creo que espera paciente a que la mire de frente.

Mirar la dificultad de frente… ¡Ufff… es que no quiero! ¡Es que me molesta! ¡Duele, agobia, acojona!

Me resisto a mirar mi frialdad emocional y mi soledad. Mirar de frente mi impotencia y mi atrape en esta zona de confort. Mi mayor dificultad es mirar de frente a mi propia dificultad.

¿Dónde esta la oportunidad? ¿Dónde esta este aprender de la dificultad?

Aquí mismo. También delante de mi. Siento que mirar de frente mis sombras es también mirar de frente mi voluntad de guerrero que sigue adelante aún en la dificultad. Es mirar de frente mi propio poder que se fragua en la impotencia.

Mirar de frente con honestidad lo que me esta pasando ahora y donde estoy, es mi primer paso… Un paso aparentemente pequeño de reconocer y acoger el dolor que encierro. Un pasito grande de amor hacia mi mismo.

La paz habita en el reconocer y acoger tu dificultad

La oportunidad y los regalos escondidos en mis dificultades aparecen tras reconocer que esta vida mía es una mierda. Parece duro de decir, y ya habrá muchas voces dentro y fuera de mi que traten de quitar peso a estas palabras: «No hombre, no… tu vida es muy hermosa y digna» «no digas tonterías, tu eres puro amor»

Pero no se trata de luchar por si la vida es rosa y hermosa o si somos odio o amor. Las dos cosas están presentes. ¡Esto ni dudarlo! El tema importante es no negar la realidad de que la vida es también vulnerabilidad, conflicto, lucha, muerte y mucha mierda. Y que detrás de reconocer esta realidad destructiva, esta la auténtica oportunidad de aprender a ser humanos.

emprender el camino de la dificultadLa resiliencia, palabra cada vez más de moda, nos señala hacia experiencias de mucho aprendizaje interior. Vivencias de transformación abrazando el conflicto que trae consigo la vida. Cosas que nos pasan a todos. Enfermedades mortales que se llevan a nuestros amigos y parientes. El miedo a caer nosotros también. Accidentes. Perdidas de trabajo. Desencuentros familiares. Problemas de ansiedad. Crisis social y ambiental. Por mucho que nos esforcemos, no podemos escapar de muchas de estas dificultades. Y menos de la muerte, que nos vendrá a todos.

Si, podemos aprender de la dificultad. Miremos a personas que lo hicieron. Un claro ejemplo fue Viktor Frankl que no solo sobrevivió a los campos de exterminio Nazis, sino que aprovecho su experiencia traumática para aprender, transformar su mirada interna, y ayudarnos a millones de personas a encontrar el sentido de nuestras vidas.

Mi vida es dificultad ¡Y cada día lo agradezco más!

Agradece tu también el gran regalo de esta vida dura y vulnerable, ya que con ella tienes la gran oportunidad de aprender las grandes lecciones de la existencia humana.

Créditos de las imágenes:Días buenos, días malos, por Angel Arcones en Flickr, con licencia CC-BY. Niebla del 93, por Xavier Luque, con licencia CC-NC-ND

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3 comentarios en “Aprender de la dificultad de la vida… una gran oportunidad”

    1. Gracias Antonia! La vida no nos abandona! Si, la vida es un regalo. La dificultad surge en nosotros, en nuestras expectativas, guiones, autolimitaciones,… Y podemos aprender mucho del dolor y la dificultad, sentir el amor por debajo y ver como nos inventamos complicamos y sobre todo a dejarnos ser lo que somos y a simplemente vivir. Un abrazo grande!

    2. ¡Qué bueno Antonia! Entre tus comentarios y tweets y el impulso de mi novia (que destila esencia por los cuatro costados), me pongo a escribir un nuevo post desde otro “sitio”: “Jugando al juego de la vida con honestidad” ¡Gracias Antonia! Solo sé que no sé nada y que me encanta jugar!!!

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